Bienvenido al blog de la ciudad de Tlaxcala. Aqui encontrarás información útil acerca de la ciudad que puede contribuir a despertar tu pasión por el hermoso Estado de Tlaxcala. Tlaxcala, cuna de la nación.

19 de abril de 2010

2.4.2 Bebidas


Del maguey se extrae el agua miel que después de dejarlo fermentar, se convierte en el pulque. El pulque tiene un sabor característico que es ligeramente agrio, con una textura babosa y un color blanquecino parecido al agua de horchata, pero también se puede agregar sabor al pulque en un proceso que se llama curado (De Caraza, 2001, p.29); es entonces que el llamado pulque curado varía mucho en sabores, desde nuez, mango, guayaba, piña y muchos otros más. A pesar de que se sabe que el pulque provee de muchos beneficios a la salud, aquí vale la pena dejar una advertencia a los aventurados que se atrevan a probar esta bebida, pues su consumo puede dejarte un tanto “alegre” y en exceso, “borracho”. Derivado de esta bebida se puede elaborar el “Verde Tlaxcala”, bebida que obtiene mezclando aguamiel y pulque, con un poco de limón y hojas de hierbabuena (De Caraza, 2001, p.28).
Las aguas no se quedan atrás, y de las tradicionales podemos encontrar la de tuna, un fruto del nopal, la de jamaica y la clásica de horchata.

A grandes rasgos esto es parte de la diversidad gastronómica que podemos encontrar en Tlaxcala, que como ya mencionamos se encuentra muy ligada a la cocina y recetas prehispánicas, muy a pesar del tiempo que ha pasado y lo más importante es que estos platillos aún se pueden disfrutar en restaurantes y hogares de la gente de Tlaxcala.

2.4.1 Platillos tradicionales


El maíz es imprescindible para Tlaxcala, y no se puede dejar de probar el chileatole, un liquido por lo regular verde con una textura parecida al atole pero de sabor picante con granos de elote, o los mismos elotes hervidos. El maíz azul también se puede moler y condimentar con canela o cacao lo que se convierte en el pinole. Probar los tlaxcales, (unas pequeñas gorditas dulces) también es una buena opción de degustar la versatilidad del maíz
Agregandole agua al maíz molido y moviendolo mientras hierve obtenemos atole, que puede ser elaborado con masa colada también, y sin duda uno de los alimentos que más resaltan son los tamales, elaborados con masa de maíz y rellenos de salsa u otros ingredientes como queso, pollo, carne de cerdo o unos frijoles de mayor tamaño, los ayocotes, entre otros.
Uno de los condimentos más curiosos es el tequezquite, carbonato de sodio impuro, que sirvió como sal mientras Tlaxcala se encontraba sitiada por las batallas contra los mexicas, y que proviene de Tequezquitla (Arrevillaga, 2001, p.86). El maguey era usado casi en su totalidad pues del maguey se extraen los gusanos de maguey, la piel para envolver los mixiotes o el inconfundible sabor del pollo Tocatlán e incluso hoy se usan las pencas para elaborar la barbacoa de hoyo (Arrevillaga, 2001, p.85).
Los insectos tampoco eran desagradables para ellos, pues consumían los gusanos de maguey, chinicuiles, chapulines, escamoles (larvas de hormiga) y ahuauthli (huevecillos de mosco). Varios de estos platillos aún se pueden encontrar en restaurantes de la ciudad como el restaurante El Tirol o Los Portales.
También por el lado de la pesca se consumían y aun se consumen , pescados como la carpa y la trucha, la huevera de pescado que viene envuelta en hoja de maíz así como los charales. Muchos de estos productos provenían de la cercana laguna de aciutlapilco, que aparece y desaparece.
Los tlaxcaltecas prehispánicos ya consumían dulces elaborados con semillas de uahutli mezclado con hormigas, conocido como tzoalli, pero con la llegada de los españoles conocieron la miel de abeja y la caña de azúcar cuyas melazas derivaron en el piloncillo. De ahí que muchos de los dulces que ahora formen parte de los alimentos tlaxcaltecas provengan de estos conocimientos, algunos de los más conocidos son las alegrías, y con la entrada del trigo a la dieta se dio origen a los buñuelos, el pan de fiesta y los exquisitos mueganos de Huamantla. No se debe privar de saborear el merengue italiano ya sea solo o en gaznates.
Los conocidos moles son herencia de nuestros antepasados, pero “ciertos condimentos le han dado el sabor que disfrutamos hoy y cada región tiene su propia versión” (Arrevillaga, 2001, p. 89), tan es así que uno de los platillos importantes y muy ricos es el pipian.
Por el lado encontramos las flores de calabaza, la de jamaica, la de yuca, el tzompantle y hierbas como el cilantro, epazote o las verdolagas tambien son deliciosas y la mayoría se siguen consumiendo actualmente. Otro de los legados importantes que se incorporaron a través de los Españoles es el ganado y sus derivados lacteos, como el queso la leche o el requesón y que en conjunto con un poco de masa se pueden elaborar diversos alimentos como las populares quesadillas, o los tlatloyos, tortillas un tanto gruesas que se rellenan de frijoles o requesón, los huaraches que son más grandes y se acompañan de carne u otros elementos, y otros de manera similar pero sin relleno como los sopes las picaditas o gorditas (Arrevillaga, 2001, p. 88-89).
Existen otros platillos tradicionales más, que no es difícil de degustar si no eres Tlaxcalteca, pues muchos de los platillos se sirven en restaurantes, fondas o incluso en los tianguis, por lo que si eres un entusiasta de la gastronomía, en especial la mexicana o simplemente tienes el gusto de probar nuevos sabores y platillos, acércate a Tlaxcala y ¡disfruta de lo que tiene que ofrecer!

2.4 Gastronomía



Así como Tlaxcala presenta una variedad de artes, atractivos y diversidad, su gastronomía es una mezcla de recetas prehispánicas con aportaciones españolas y que derivaron en una gama importante de sabores, aromas y texturas. Los elementos más importantes que se pueden ver en la gastronomía tlaxcalteca son el maguey, y por supuesto el maíz que era inevitable en la dieta tlaxcalteca. (Arrevillaga, 2001, p.23)

2.3.3 Leyendas

Existen varias historias en Tlaxcala, pero las más importantes se remontan a la Época Prehispánica.

Según la Secretaría de Turismo del Estado de Tlaxcala en su página web nos expone estas dos leyendas.

Maltalcueitl


Mucho antes de que los tlaxcaltecas se asentaran en estas tierras, cuando los Olmecas- Xicalancas dominaban bajo el decadente mando de su señor Colopechtli, había en un valle encantado por la naturaleza, dónde actualmente se levanta la gallarda mole de la “Matlalcueitl”, una aldea aborigen en la cual llamaba la atención una joven bellísima. Vestía lujosas ropas bordadas con sus plumas de quetzales y pelo de conejo y resaltaban más su hermosura otros adornos que portaba.
Una ocasión que la joven asistió a las grandes fiestas rituales de Cacaxtla, un apuesto capitán guerrero de la región de Tepeyacac la admiró y se prendó de ella, logrando saber su nombre y el lugar donde residía. Tentzo se llamaba el apasionado guerrero que logró entrevistarse con Matlalcueitl y hacerse dueño de su amor.
Algún tiempo después un caudillo totonaca se enamoró, a su vez, de la muchacha. A ésta le pareció más gallardo, jovial y valiente y cometió el delito de traicionar al capitán tepeyaqueño, quien, al notar la indiferencia de la joven se dispuso a vigilarla personalmente.
Una tarde cuando Tonatiuh descendía tras las blancas y brillantes cumbres del Popocátepetl y del Iztaccíhuatl; Tentzo, convencido de la traición de su amada, le hundió en el pecho un agudo puñal de obsidiana. En seguida, colocó su cuerpo sobre un Teocalli y se apartó del lugar si ser visto. Así “Matlalcueitl” se volvió la montaña conocida ahora como Malintzi.
Tentzo salió al encuentro de su rival Pinahutzatzin y en combate feroz el guerrero totonaca, con su macuahuitl (macana) desprendió de un golpe la cabeza de aquél, quedando convertido en un cerro, “Cuatlapanga” (Cabeza Cortada) junto a Matlalcueitl. El intruso huía hacia la costa; pero los hombres olmecas que iban a vengarse le dieron alcance y muerte, transformándose en el cerro “Cofre de Perote”, que también es conocido con el nombre de Pinahutzatzin.

Motenehuatzin


Cuando nació uno de los hijos del viejo senador de Tizatlán, dispuso que se llamara MOTENEHUATZIN (el que tiene nombre y por extensión el de renombre). El niño denotó extraordinariamente, y ya joven se educó y asistió al Cuicacalli, es decir, la Escuela de Canto.
Se le veía al surgir y ocultarse Tonatiuh, vagar por los hermosos jardines de Tizatlán, siempre llenos de flores. En los estanque alborotaba a las aves acuáticas. Las hermosas doncellas admiraban al príncipe. ¡Motenehuatzin es un cantor! Exclamaban los señores principales del palacio.
Al sazón, Tecayehuatzin, rey de Huexotzingo y afecto a los cantos habia convocado a un concurso de oratoria a los poetas de la región. Aquí Tomaban parte los de: Chalco, Tetzcoco, Tlaxcallán, Cholollán y otros, que se reunían en Huexotzingo, olvidando sus diferencias políticas y contiendas armadas.
El palacio de Tecayehuatzin estaba lujosamente adornado. En el sitio de honor se hallaban los principales señores y los cantores concursantes y el pueblo ocupaba las graderías.
Cuando llegó el más joven de los cantores: Motenehuatzin, que portaba lujosas ropas en las que resaltaban los colores blanco y rojo de los tlaxcaltecas se produjo un rumor de admiración. Al terminar el joven poeta, fue ovacionado, atronaron en la sala voces de exclamación, golpes de muchas manos sobre el piso, roncos clamores del huéhuetl y de los caracoles; y continuó con el hermoso evento de la palabra.
Motenehuatzin regresó a Tlaxcallan como triunfador del concurso, y al abrazarlo su padre le dijo: Bien mereciste llevar el nombre de Motenehuatzin, tú regirás los destinos de Tizatlán.

(En: http://www.tlaxcala.gob.mx/turismo/espanol/leyendas.html )

En el la web del Estado de Tlaxcala encontramos esta leyenda relacionada con una de las industrias más importantes y en el pasado y el presente

El Tejedor de San Bernardino Contla


El artesano es un creador de cosas bellas. Nuestro pueblo se ha distinguido por ese don de originalidad que el indígena no se dejó quitar ni aun con la colonización que acabó con la mayoría de los símbolos culturales surgidos de este mismo quehacer inspirado.
Hace muchos años, a finales del siglo XIX, se tejió el primer sarape de herraduras en el barrio de Tlacatecpec del pueblo de San Bernardino Contla,.
Cuentan los viejos de este lugar que como el barrio era tan pequeño, la curiosidad de sus habitantes hizo posible esta leyenda:
Dicen que un día un caballero muy elegante de la población de Apetatitlán subió a visitar al tejedor más sencillo y callado del barrio, quien era famoso por sus trabajos tan originales, ya que le había dado gusto a las gentes más exigentes de los alrededores.
El caballero fue de nuevo al siguiente día y así otros más, tantos que la gente se preguntaba qué era lo que quería, que el tejedor no había logrado interpretarle. Cada día contestaba a su cliente, que no lograba ninguna idea para él, que pudiera tejerse en su sarape blanco. El caballero entonces se despedía del tejedor y prometía regresar al día siguiente.
Así, cuando llegó el invierno y el artesano pensaba que no quedaría bien con aquel caballero, sucedió que al otro día en la mañana, en el tiempo en que laas heladas son más crudas, heladas negras como les dicen porque cuando los animales quieren tomar agua en los tecajetes la encuentran hecha cristales, y al amanecer hay en el piso y entre la hierba una capa muy delgada de nieve blanca, llegó la inspiración necesaria.
Subió el caballero y, sin bajar de su caballo, tocó la puerta. Salió el viejo tejedor. Por un rato se le quedó mirando y después muy contento le dijo:

"¡Señor! Ya tengo la idea para su sarape blanco".

El caballero entonces bajó de su cabalgadura, la amarró a un árbol y siguió al tejedor hasta su telar. Entonces, vio cómo el artesano empezó a labrar en su sarape blanco las herraduras negras de su caballo. Se dio cuenta el caballero que las huellas de su caballo sobre la nieve allá afuera habían sido el motivo de la inspiración. Así fue como se convirtió el sarape blanco de herraduras negras en una prenda de gala necesaria. Además, los colores que tenían daban a conocer el tipo de borregos que había en el estado de Tlaxcala, que eran de colores negro y blanco, ya que el color café era escaso y era más propio para las mujeres.
(En: http://www.tlaxcala.gob.mx/ninos/juegos.html)

2.3.2 Artesanías

Hablar de las artesanías de Tlaxcala es hablar de muchas zonas y municipios de Tlaxcala, pero dentro de los que destaca son los textiles como cobijas, saltillos, chales, ponchos, gabanes, , los cuales podemos encontrar en el municipio de Santa Ana Chiautempan, Ixcotla, y San Bernardino Contla. En San Sebastián Atlahapa podemos encontrar figuras y utensilios de barro y ya hablando de ello la talavera que se sitúa en San Pablo del Monte. El tallado de madera que se ve reflejado en bastones con bellos decorados y detalles proviene del municipio de Tizatlán y no muy lejos de ahí el mismo proceso de tallado pero aplicado a las máscaras que usan los huehues hechas en Tlatempan (Cháirez, 2000, p. 86). Así mismo en el campo de la orfebrería Tizatlán es participe de este bello arte así como Tlaxco con el uso y manejo de la plata. Un interesante uso de las hojas de maíz se puede ver en Españita, municipio donde los llamados totomoxtle son derivadas en figuras desde flores, ángeles y hasta vírgenes. Tlaxcala también tiene música que ofrecer, y es así como en Altazyanca se elaboran salterios aunque ya en menos cantidad por la dificultad y conocimientos que esto representa. En Ixtacuixtla y Popocatla se elaboran las figuras de papel con la técnica de la cartonería, llamados alebrijes (Cháirez, 2000, p. 84). Por último en no se puede omitir las alfombras de aserrín con diferentes formas de todos tipos que se puedan imaginar y que son expuestas en la fiesta del mismo municipio (Arrevillaga, 2001, p. 62-67).
Estas artesanías son a grandes rasgos las que se pueden encontrar a través de todo el estado, pero específicamente en la ciudad, muchas de estas se pueden comprar en la Plaza Xicohténcatl y esporádicamente en los tianguis; el de Tlaxcala es el sábado y no se encuentra muy lejos del centro de la ciudad. Además de estos sitios, también está la Casa de las Artesanías, una especie de galería que recopila muchas de estas artesanías y las ofrece en venta, este lugar esta a escasas 3 ó 4 cuadras del centro.